domingo, 17 de noviembre de 2019

Los nazis en Bolivia y el símbolo de la Media Luna

La derrota de las potencias del Eje en la Segunda Guerra Mundial produjo una gran diáspora de fascistas de toda condición, desde grandes jerarcas a simples soldados o funcionarios. No todos se dieron por vencidos y se resignaron a la fatalidad de su destino y no todos renunciaron a seguir influyendo sobre la realidad política. Esta realidad se refleja con gran intensidad en América Latina, donde los fascistas emigrados tuvieron como aliados a las dictaduras militares que abundaron en el continente durante décadas tras la Guerra Mundial.

 

 «La vía de las ratas», ese es el nombre que recibió el «callejón de escape» sustentado por gobiernos reaccionarios, Estados Unidos, el Vaticano y Argentina, entre otros, que brindaron ayuda a los fascistas europeos en su huida. Por ella llegaron a Latinoamérica un número apreciable de criminales de guerra que, perseguidos por los sistemas judiciales europeos, no tuvieron más remedio que escapar a países del tercer mundo. Por ejemplo, Klaus Barbie, alias Altmann, ex jefe de la policía secreta alemana (Gestapo) en la ciudad ocupada de Lyón, (Francia), en los primeros años de la guerra, responsable de haber asesinado al jefe comunista de la resistencia francesa Jean Moulin –cuyos restos reposan en el Panteón de los Héroes de París–, torturándolo de la forma más inhumana que cabe imaginar: cociéndolo en agua hirviendo, al mejor estilo medieval. Barbie fue uno de los criminales, que llegaron a ese suelo inocente, pero revoltoso llamado Bolivia. Barbie hizo carrera bajo la égida de la CIA en ese país sudamericano. Amasó una considerable fortuna con negocios sucios de madera y barcos para ese país hambriento de mar. Barbie llegó a ser General ad honorem del ejército boliviano y es responsable de la muerte de por lo menos tres mil bolivianos durante los años de las dictaduras militares. Fue asesor en labores de inteligencia y de seguridad del Estado. Fue uno de los impulsores de la organización paramilitar «Los Ángeles de la Muerte». Quiénes financiaban a estos «angelitos» y para qué, es algo hasta ahora no aclarado. Nadie quiso destapar esta caja de Pandora.

 

Pero prosigamos con nuestro relato. El fascismo alemán plantó raíces profundas en muchos países latinoamericanos, sobre todo en el ámbito de las Fuerzas Armadas y diversos estamentos de la «Seguridad Nacional». Gracias al aura que lo rodea por sus «logros» en la Gran Guerra es admirada por cuadros técnicos, admiración que acaba alcanzando al plano político. Es ese momento cuando se hace peligroso. El fascismo alemán no es pasado. Es, en muchos países, como Chile, Argentina, Guatemala, Paraguay o Bolivia un presente peligroso. Esta circunstancia, esta simpatía por el nazismo, fue aprovechada por los norteamericanos para «depositar» a técnicos policiales, con experiencia en la lucha antisubversiva, en América Latina. Ya llegaría el momento en el que esta escoria les seria útil. A los alemanes se unieron muchos otros: libaneses, sirios, lituanos, croatas.
¿Quiénes son los croatas?
En los años posteriores al final de la guerra, el gobierno boliviano aceptó la solicitud de la CIA de dar cobijo, entre otros, a miembros de Ustacha, la organización fascista croata, a quienes no se les quería en ningún país, ni siquiera en Argentina. Ustacha ha sido condenada ante varias Cortes de justicia como organización criminal por delitos de lesa humanidad cometidos durante la Segunda Guerra Mundial. Sus miembros son considerados fanáticos racistas, que desprecian a todos los que no son miembros de la «raza blanca».
                                                           Hugo Bánzer

 

De esta manera llegó esta gente a Bolivia. Se instalaron en el oriente del país. Santa Cruz era en aquel entonces una ciudad pequeña, casi al borde de la civilización. Y estos nuevos inquilinos llegaron no sólo con muchas ganas de trabajar, lo cual no se les puede negar, sino también con mucho dinero. Pero a pesar de todos los esfuerzos, no lograron grandes objetivos, hasta que en 1971 se presentó la oportunidad esperada y que posibilitó su ascenso al poder político. El artífice de ello fue un coronel de ejército, de ascendencia alemana, llamado Hugo Bánzer Suárez. Durante casi dos décadas los capitales y las inversiones llovieron sobre Santa Cruz. Surgió una burguesía agroindustrial y, tapujos aparte, Bolivia ingresó en el mercado de la cocaína como uno de los productores más importantes de todo el planeta. El éxito no se hizo esperar. No pasó una década y Santa Cruz se convirtió en una metrópoli pujante. El capital, los conocimientos técnicos y la experiencia administrativa del nazismo lograron arrancar del atraso a esa ciudad, que hoy se cuenta entre las más pujantes del mundo. Algo parecido sucedió en casi todas las ciudades que dieron acogida a los refugiados nazis. Este éxito económico ha contribuido a difundir y asentar ideas nacionalsocialistas en vastas capas de la población pudiente. En la mayoría de los casos estas colonias de fascistas prefirieron cerrar filas y mantenerse en lo posible alejadas de la población local. Ese es el caso del sur de Argentina, Chile y Paraguay. Pero en Bolivia, al igual que en Brasil, siguieron otro camino y lograron enraizarse en la burguesía local, gracias en parte a la belleza de la mujer oriental.
En Bolivia se ha dado el caso de un mestizaje acelerado entre inmigrantes y población local. Incluso se ha dado el caso de transformaciones ideológicas extremas, tal el caso de Hans Ertl, camarógrafo del Tercer Reich, quién llegó a colaborar con grupos de izquierda alzados en armas. Su hija murió combatiendo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Pero los que quisieron y lograron integrarse a las poblaciones locales no siempre se despojaron de sus ideas fascistas. Por el contrario, muchas veces estas ideas se materializaron en partidos políticos de clara connotación nacionalsocialista. Acción Democrática Nacionalista (ADN), fue la versión boliviana del nazismo alemán. Sus colores negro, blanco y rojo son una clara alusión al partido nazi. Curiosa contradicción ésta que nos permite ver a un indígena chiriguano o chiquita no agitando una bandera fascista, al menos para cualquiera que conozca algo sobre esta ideología. (En caso de una victoria nazi toda esta gente hubiera desaparecido.)
Pero pasemos a observar a otras colonias fascistas. Una de las más numerosas era la yugoslava, que aglutinaba a servios, croatas, bosnios, albaneses y macedonios, sin distinción alguna.
La colonia yugoslava no era considerada reaccionaria. La mayor parte de sus integrantes coparon cargos administrativos en las universidades. Muchos de ellos se sumaron incluso a los diferentes grupos armados, (Ivo Stambuck, Oruro), pero una vez disuelta Yugoslavia la colonia entró en un proceso de fraccionamiento y polarización acelerada. Los clubes yugoslavos se dividieron y los croatas reaccionarios cobraron fuerza sobre todo entre la juventud.
Los croatas bolivianos han desempeñado un papel importante en la Guerra de Secesión de Yugoslavia, al haber conseguido que importantes partidas de material bélico destinadas al Ejército Nacional de Bolivia, fueran desviadas con ayuda del consulado Boliviano en Hamburgo hacia Croacia. Por aquel entonces un familiar de Jaime Paz dirigía la delegación consular. Debido a ese escándalo, el consulado tuvo que cerrar por el lapso de casi un año.
El grupo croata es uno de los más activos en el proceso de desintegración de Bolivia. Ha impulsado la creación de varios grupos secesionistas, de los cuales el más activo es La Nación Camba. Ha retomado el símbolo de la Media Luna, en alusión a la Media Luna Croata, que en el año 1482 se constituyó en el último bastión de Europa contra la expansión del imperio otomano. Esta vez la Media Luna defenderá la «civilización» contra los enemigos de la globalización y el progreso, los koyas.

                                             Miembros de la Unión Juvenil Cruceñista


Los croatas, según ellos, tienen aproximadamente cuatrocientos combatientes totalmente «de confianza», es decir «blanquitos», entre hombres y mujeres y casi nueve mil bolivianos, todos fáciles de comprar y relativamente baratos, pero de lealtad cuestionable (muchos son empleados de haciendas). Su motivación para la lucha se reduce al racismo «antikoya» y no es racional ni lógica. Se encuentran organizados en torno a la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), en células de barrio, la mayor parte en Santa Cruz (75) y Montero (20). En haciendas en torno a Santa Cruz tienen instalados campos de entrenamiento y en muchas de ellas poseen ya armamento pesado, muchas veces procedente del Ejército Boliviano. Están asesorados militarmente por la gente que controla Marco Marino Diodato, quién además es el mayor intermediario en la compra de armamento (Croacia, Italia, Austria). Su actual dirigente es Jorge Hollweg, de ascendencia alemana, pero los mandos medios son croatas, sirios y argentinos. Croacia y la inteligencia chilena, que colaboran muy estrechamente consideran que su mayor esperanza radica en los sesenta oficiales en activo, muchos de alta graduación, infiltrados en las Fuerzas Armadas, sobre todo en el ejército de tierra. La mayoría está en este momento al mando de tropa, pero su poder disminuye de día en día como consecuencia de que los mandos medios, sobre todo suboficiales, están adquiriendo conciencia étnica. Este etnicismo constituye un factor que ha conducido a que el Comité Cívico de Santa Cruz haya iniciado un proceso secesionista. Puede que el MAS y el Movimiento Pachakutik tomen el control del ejército apoyándose en la extracción mestiza de los suboficiales. Es una carrera contra el tiempo.
Otro grupo importante de fascistas emigrados a Bolivia, fue el italiano. En los años setenta, Bolivia estuvo involucrada en una serie de «problemas» relacionados con la guerra fría secreta. La ejecución de Tato Quintanilla, cónsul de Bolivia en Hamburgo, por Mónica Erti con ayuda de revolucionarios italianos condujo a la colaboración de la inteligencia boliviana con la inteligencia y los fascistas italianos. Consecuencia de dicha colaboración fue la llegada a Bolivia de personajes como Diodato y otros fascistas italianos, sospechosos de numerosos actos terroristas en Italia. Todos sabemos que Diodato formó unidades especiales en el ejército boliviano. Comandos de acción inmediata, unidades de francotiradores, comandos de neutralización silenciosa, etc. Santa Cruz está llena de acólitos de estos fascistas, que fueron desmovilizados del ejército en la década de los noventa. Pero constituyen una verdadera amenaza, porque no pueden ser controlados por el ejército nacional por falta de medios.
Existen, sin embargo, otras fuerzas extranjeras, que hasta este momento no han entrado en acción. Una de ellas son las escuadras del Mosad, el servicio secreto israelí. El Mosad tiene la mayor parte de sus fuerzas estacionadas al norte de La Paz en la zona del Alto Madidi, así como en Santa Cruz e incluso en el Chapare. Hace veinte años el gobierno Boliviano donó la hacienda de Klaus Barbie a la inteligencia israelí. Con su ayuda se logró desarticular a las milicias paramilitares fascistas de Santa Cruz. Pero no se logró controlar a las croatas, porque las croatas tienen el apoyo de facto de los alemanes, a quienes les hacen todos los trabajos sucios. Y el gobierno alemán prácticamente mantiene a casi la cuarta parte del aparato estatal por medio de ONG y de la GTZ. De esa forma se compra la complicidad del gobierno en la explotación de los riquísimos yacimientos «de todo». Bolivia es un país, que tiene «de todo».
Otra fuerza extranjera de consideración es la americana. Los americanos tienen tres tipos de fuerzas distintas estacionadas en el país. Escuadras de bolivianos, ex miembros de las fuerzas represivas, poco fiables y de capacidad de acción limitada; latinoamericanos residentes a quienes utilizan como fuentes de información, mayoritariamente gente de negocios, y escuadras de Acción Rápida, incluso una muy numerosa camuflada entre menonitas y residentes argentinos.
Otra fuerza apreciable son las unidades de la mafia cruceña, con base en Palmasola (prisión-pueblo). Esta fuerza no luchará por una independencia de Santa Cruz. Es más boliviana que el mismo ejército. Existe también grupos de «koyas», pero que todavía no han pasado al plano militar. En la ciudad de Santa Cruz en torno a clubes de culturismo y en el campo aglutinados en torno a los sindicatos agrarios: Movimiento Al Socialismo (MAS) y Movimiento Sin Tierra (MST).
Estos son los actores de un escenario en extremo explosivo. Bolivia es, por su localización, de extrema importancia geopolítica. Su destino decidirá el destino de toda América Latina.

martes, 12 de noviembre de 2019

Vengo de una América en estado crítico Golpes de Estado




De manera paralela, Marcelo Ebrard informó a través de Twitter que Morales ya se encontraba al interior del avión provisto por gobernación para su trasladado, garantizando su seguridad.
Fuentes militares peruanas habían informado previamente, que un avión de la Fuerza Aérea mexicana había llegado este lunes a Lima, desde donde se dirigiría a Bolivia a buscar a Evo Morales, a quien México concedió asilo.
“Tenemos la aeronave de la Fuerza Aérea de México en el parqueo del Grupo 8 (de la Fuerza Aérea del Perú, contiguo al aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima). Aún no tenemos su hora de salida” hacia Bolivia, dijo la fuente a la agencia de noticias AFP.
“La aeronave llegó hace una hora (hacia las 16:00 horas tiempo local; 21:00 GMT), no tenemos más información”, indicó.
Según fuentes del gobierno peruano, el avión esperaba permiso de las autoridades aeronáuticas bolivianas para partir hacia ese país. Hasta ese entonces, el gobierno de México no había informado sobre la movilización del avión militar hacia territorio boliviano.
Nuestra solidaridad con el pueblo trabajador de Bolivia que valientemente resiste el golpe de Estado, enfrentando las fuerzas de la reacción. Denunciamos el golpe de estado en Bolivia, perpetrado por las hordas fascistas diseccionadas por EE.UU y expresamos nuestra solidaridad con el pueblo Boliviano.




Vengo de una América en estado crítico Golpes de Estado disfrazados de demócratas cívicos Presidentes elegidos por casting Impuestos por el Norte eso a fuerza de Marketing  Ellos manejan, manipulan tu mentalidad Amoldan a su conveniencia eso que llaman realidad Atemorizando a todo aquel que les resulte un obstaculo Para sus fines bélicos nos toman por estúpidos  Nos informan y nos mienten sin escrúpulos Nos quieren imponer un modelo ético y estético Que un indio presidente se convierta en icono Les duele y los humilla como patada en los testículos  Yo creo en mi Tierra que no se vende Las caras lindas de mi gente negra siempre al frente Aquel muchacho llamado Ernesto Nos dijo: "si el presente es lucha, el futuro es nuestro" 






y en cualquier lugar que venga la muerte
bienvenida sea
mi ideal se queda en mi gente
prepárate, organízate y levanta la frente
identifica al enemigo
el futuro es el presente
y en cualquier lugar que venga la muerte
bienvenida sea
mi ideal se queda en mi gente.


sábado, 9 de noviembre de 2019

St. Pauli: fútbol para punks, piratas y refugiados






'St.Pauli. Otro fútbol es posible', recoge la historia de un club de Hamburgo que se define en sus estatutos como antifascista, antirracista o antisexista


Tiene más de 20 millones de seguidores en todo el mundo y 600 peñas; los aficionados son más bien 'militantes' de este equipo alemán


Nunca ha ganado un gran título y su mejor posición en la Bundesliga fue un décimo puesto (1988-1989); este curso lidió con el descenso en segunda


St.Pauli Lampedusa: de la patera al campo de fútbol


Hay un lugar en Alemania donde cada quince días se juntan anarquistas, comunistas, okupas, punks, refugiados... Y es un campo de fútbol, el Millerntor Stadium, feudo del FC Sankt Pauli, equipo de segunda alemana con 107 años de historia. Más que espectadores, son militantes del conocido como club pirata, con sede en el barrio del puerto de Hamburgo (el segundo más importante del mundo), que se reconoce en sus estatutos oficiales como antifascista, antirracista o antisexista.


St.Pauli. Otro fútbol es posible (Capitan Swing, 2017) narra la historia de un club al que se le estiman20 millones de seguidores en todo el mundo a pesar de no haber ganado nunca un gran título. Entre ellos, los autores del libro, Carles Viñas, historiador, y Natxo Parra, abogado. Ambos son miembros de FCSP Fanclub Catalunya, una de las 600 peñas del conjunto alemán (en España hay otras como El Grano en Valladolid o St.Pauli Taldea en el País Vasco).


"St.Pauli es una isla en el fútbol moderno. Un club donde sus aficionados son el eje, y en el que importa más defender unos valores que ganar", comentan. Esta temporada ha terminado séptimo después de estar casi toda en descenso: "En cualquier otro equipo habrían echado a Ewald Lienen (entrenador, ex del Tenerife). Lo mantuvieron porque saben que es un símbolo". El St.Pauli ha sido tradicionalmente un equipo 'yo-yo', con ascensos y descensos entre las diferentes categorías. Su mejor puesto en la Bundesliga fue una décima plaza en la temporada de 1988-1989.








Pero el St.Pauli fundacional poco tenía que ver con el actual emblema de la ultraizquierda. Durante el ascenso de Hitler, acató, como casi todos los equipos, los dictámenes del III Reich. El Millerntor-Stadion se llamó hasta 1998 Wilhelm Koch, en honor al presidente de la entidad entre 1931 y 1969. Hasta que se descubrió que había sido miembro del partido nazi.


"El cambio llegó a mediados de los 80'. Aficionados del Hamburgo (el club hegemónico de la ciudad) abandonaron su campo por la proliferación de fascistas. Algo que sucedió en la mayor parte de las gradas de Alemania en aquella época. A estos se les unen punks y okupas de la Herbertstraße (calle de St.Pauli donde se concentra la prostitución de la ciudad), que empiezan a apoyar al equipo de su barrio como lo hacen con cualquier otra asociación". Así cuenta la radicalización Viñas, quien recuerda que estos pioneros fueron tambiénlos primeros en empuñar la bandera pirata, como símbolo de rebeldía. Hoy la calavera genera más de un millón de euros en merchandising. Cuando los punks llegaron al club, la asistencia no pasaba de los 1.600 espectadores, a finales de los 90 era ya de 20.000.
Mitos del club: del portero okupa al rebelde kurdo


"Lo meritorio es que este club le gusta incluso a la gente que no le gusta el fútbol", cuentan los autores, sorprendidos tras hablar con el público que va las presentaciones de un libro que es un compendio de historias rocambolescas. Como las de algunos de los mitos del club. Es el caso de Fabian Boll (se retiró en 2014), del que los aficionados decían que llevaba una doble vida: el fin de semana, pirata, y por la semana policía. Todavía hoy se ven en el campo pancartas con el mensaje: 'All coppers are bastards Außer Boll" ('Todos los policías son unos bastardos excepto Boll').


Otro que dejó huella fue Volker Ippig, portero del St.Pauli en los 80 que vivía en una okupa del barrio. Durante las diez temporadas que militó en el equipo hizo varios parones, uno para irse a Nicaragua a trabajar con una brigada sandinista. Más reciente es Deniz Naki, prologuista del libro. Alemán de origen kurdo que fue juzgado (y absuelto en noviembre de 2016) en un juicio por terrorismo tras criticar en redes sociales al gobierno turco por acciones contra el Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). Naki saltó a la palestra en 2009 cuando en un encuentro contra uno de los grandes rivales del St.Pauli, el Hansa Rostock, celebró el tanto de la victoria yéndose al córner y haciéndole a los hinchas rivales (en su propio campo) el gesto de cortar el cuello. Los ultras del Rostock, de ideología neonazi, llegaron a corear cánticos en décadas anteriores como: "Construiremos un tren desde St.Pauli a Auschwitz".








En el club pirata la división entre la política y el deporte no existe, "pero como en cualquier club. El propio hecho de no posicionarse es política. Un ejemplo: que el Espanyol no firme el Pacto por el Referéndum al que sí se ha adherido el Barça", comenta Viñas, quien cree que un club como el St.Pauli es más fácil que exista en Alemania: "Allí la Ley del 50+1 impide que una sola persona pueda controlar más de la mitad de las acciones del club (sólo el Wolfsburgo y el Bayer Leverkusen no se acogen a esta norma). El Rayo sería el St.Pauli español, otro equipo de barrio con filosofía obrera, pero no deja de ser una Sociedad Anónima Deportiva con un accionista mayoritario".
'La única opción'


Ambos equipos disputaron un amistoso en 2012 en el Millerntor, un estadio donde los jugadores saltan al ritmo de Hells Bells de AC/DC y los goles se celebran con la Song 2 de Blur. "Pero el actual St.Pauli no se entendería sin el fútbol moderno, precisamente, el auge de éste es el que acerca a muchos aficionados al equipo pirata", explica Viñas. Parra apunta otra paradoja: "Es un equipo de barrio que quiere ser mundial; es llevar la máxima del Foro Social Mundial de Porto Alegre al fútbol: 'Piensa local, actúa global".


Pero Viñas y Parra dicen no querer dar la imagen del St.Pauli "como un cuento de hadas". "El anterior presidente, Corny Littmann (lo fue del 2002 al 2010), activista LGTB, una persona teóricamente concienciada, tuvo encontronazos con la afición. Permitió que revistas sexistas como Maxim se publicitaran en el campo, dejó que se instalara un palco VIP en el que había strippers, convirtió a Kalte Muschi ('vagina fría', en alemán) en la bebida oficial del club. Todo eso fue frenado por la afición". Hoy la entidad vive un equilibrio en lo institucional, con Oke Göttlich en la presidencia, "alguien salido de la grada", y Edwald Lienen en el banquillo, un antibelicista confeso en sus tiempos como jugador, que fundó en 1987 el Sindicato de Futbolistas de Alemania.








Precisamente, el fútbol femenino es una de las asignaturas pendientes del St. Pauli, el club con más aficionadas de Alemania. Cuando Viñas y Parra viajaron a Hamburgo se encontraron con que el equipo femenino jugaba en un campo aledaño al estadio al que no iba casi nadie. En el último año la entidad construyó gradas para este feudo y dos peñas específicas ocupan las mismas. Además, las jugadoras entrenan al St.Pauli Lampedusa, un club compuesto por refugiados. A pesar de estas contradicciones, o de que algunos de los que radicalizaron el club en los 80 lo ven ahora como algo mainstream, el lema oficial del club sigue vigente para la mayoría: 'El St.Pauli es la única opción'.


La mala racha del St. Pauli

Seis partidos sin ganar. Un gran motivo de preocupación para el St. Pauli, eliminado de la DFB Pokal en segunda ronda y en la mitad de la tabla de la Bundesliga 2.

 

 

Este viernes 8 de noviembre, los corsarios igualaron 1-1 contra VFL Bochum por la jornada 13 de la segunda división de Alemania en el Millerntor Stadion.
Los visitantes abrieron el marcador al minuto 5 gracias a un tanto del alemán Simon Zoller, pero cinco fracciones después los ‘freibeuters‘ igualaron las acciones de forma definitiva con gol del polaco Waldemar Sobota.
El resultado dejó a los ‘kiezkickers‘ en la décima posición de la tabla 15 puntos y al Bochum en el puesto 16 con 13 unidades.

Último triunfo

La última vez que St. Pauli ganó fue el 29 de septiembre, 2-0 ante el Sandhausen, en la octava fecha de la Bundesliga 2. Desde entonces, encadena seis juegos sin triunfos, tres empates y dos derrotas por liga y la caída ante el Eintracht de Frankfurt en la DFB Pokal.

Próximo partido

El viernes 22 de noviembre, los corsarios tendrán una nueva oportunidad de salir de la mala racha cuando visiten al Erzgebirge Aue en el Erzgebirgs Stadion por la jornada 14.

Por poco se lleva la victoria st pauli






El FC St. Pauli ha continuado su sequía deportiva. Contra el VfL Bochum, el Kiezclub tuvo que conformarse el viernes por la noche con un exiguo 1: 1 (1: 1) y permaneció así también en la quinta liga en serie sin victoria.
Frente a 29,546 espectadores en el estadio Millerntor con entradas agotadas, Simon Zoller (5 minutos) llevó a los visitantes a la cabeza, lo que igualó el fuerte Waldemar Sobota (10).
En el partido variado desde el principio, St. Pauli tuvo su primera gran oportunidad cuando Sobota (4) golpeó el poste. A cambio, mejoró a Zoller, quien desempolvó después de una defensa del portero Robin Himmelmann a la cabeza. El aguantó pero solo cinco minutos, porque Sobota apuntó más precisamente a su segundo disparo a puerta. Leo Östigard (33º) perdió la mejor oportunidad para la ventaja de St. Pauli antes del descanso.
Después del cambio, los anfitriones determinaron el partido, pero el fuerte portero del VfL Manuel Riemann evitó contra Viktor Gyokeres (63) y Dimitrios Diamantakas (67) el liderazgo bastante posible del equipo local. Sin embargo, el VfL hizo muy poco en la segunda mitad para la ofensiva y pareció estar satisfecho con el éxito parcial. Contra St. Pauli, el Bochum pero ahora por 11 juegos sin victorias.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Aficionados del Celtic apuñalados en Roma ayer previo al duelo ante la Lazio

Los seguidores recibirán apoyo del club y del consulado británico en Roma mientras están hospitalizados.

 

 

 Dos aficionados del Celtic Glasgow resultaron heridos con arma blanca en Roma, previo al duelo entre ambos conjuntos en la Europa League, confirmó el club escocés. "El Celtic puede confirmar que dos aficionados fueron heridos tras ser apuñalados la noche pasada. Los dos están en el hospital y recibirán toda la ayuda necesaria por parte del club y del consulado británico en Roma", escribió el Celtic en un tuit.

 

 Según los medios de comunicación italianos, los dos aficionados del Celtic resultaron heridos en dos incidentes distintos ocurridos en el mismo barrio del centro de Roma. Sus vidas no corren peligro. El partido entre la Lazio y el Celtic, programado este jueves a las 18h00 GMT, es objeto de muy importantes medidas de seguridad. Los medios de comunicación italianos hablan de unos 9.000 aficionados del Celtic presentes en Roma, cuando el partido de ida en Glasgow había dado lugar a varios incidentes. 


Aficionados de la Lazio habían sido filmados realizando saludos fascistas cuando acudían al estadio. En el interior del recinto, los aficionados escoceses desplegaron una pancarta representando a Benito Mussolini colgado por los pies, con el mensaje "Follow your Leader" (Seguir a vuestro líder). 

 



sábado, 2 de noviembre de 2019

Al St. Pauli se le escaparon los tres puntos al final ante Karlsruher

Al St. Pauli se le escaparon los tres puntos al final ante Karlsruher

 




Cerca, pero no lo lograron. El St. Pauli estuvo a instantes de sumar tres puntos en la Bundesliga 2, pero un gol al 90+1′ del Karlsruher acabó con esa posibilidad.


Los ‘freibeuters’ igualaron 2-2 este sábado 2 de noviembre por la jornada 12 de la segunda división de Alemania, luego de ir arriba 2-0 en el partido.


Caso 30 mil espectadores acompañaron a los corsarios en el Millerntor Stadion y celebraron dos tantos de penalti del griego Dimitrios Diamantakos que al 50′ y al 61′, respectivamente, definió dos veces desde los 12 pasos.


Diamantakos llegó a seis goles en la temporada.


Pero en los últimos seis minutos del encuentro, el Karlsruher le sacó un punto al St. Pauli en su territorio. Primero, al 85′, el alemán Marc Lorenz descontó, y en el agregado, Marvin Pourie igualó las acciones para el definitivo 2-2.


Con este resultado, los ‘kiezkickers’ se ubicaron en la décima posición con 14 puntos, y podrían retroceder este domingo si el Holsten Kiel vence al Arminia Bielefeld.